Suena el despertador por la mañana, lo apagas, pones los pies en el suelo y en ese momento aparece un dolor en la planta del pie que te dificulta caminar con normalidad hasta que pasan unos minutos, entonces el dolor baja o desaparece. ¿Qué puede estar pasando?

Puede que estés sufriendo una fascitis plantar.

Qué es la fascitis plantar?

La fascitis plantar es una de las causas más comunes de dolor en el talón del pie. Esta patología comporta una inflamación de una densa banda de tejido conectivo que recorre la parte inferior del pie conectando el talón con los dedos (fascia plantar).

La fascitis plantar habitualmente provoca un dolor punzante el cual empieza ya con los primeros pasos en la mañana. A medida que nos movemos y activamos el dolor normalmente se reduce, pero suele volver después de pasar periodos largos de pie o al levantarse después de haber estado sentado. El dolor también suele ser peor despúes del ejercicio que durante la práctica deportiva.

¿Cuales son las causas?

En condiciones normales, la fascia plantar absorbe los impactos que recibimos y nos permite conservar el arco del pie. Si la tensión y el estrés en este tejido son demasiado elevados, pueden aparecer pequeñas roturas. En el caso que esto se mantenga en el tiempo, la fascia plantar puede empezar a irritarse o inflamarse, provocando dolor. Aún así, las causas de su aparición no está del todo claras en algunos casos.

Los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de la fascitis plantar son:

– Debilidad o falta de neurocontrol motor de la musculatura intrínseca del pie.

– Sobrepeso.

– Espolón calcáneo.

– Pérdida de flexibilidad en los flexores de los dedos del pie.

– Sobreuso de la musculatura plantar, por ejemplo en atletas.

– Biomecánica incorrecta, como un exceso de pronación.

¿Como se trata des de la Fisioterapia?

Des de la fisioterapia, realizamos un tratamiento conservador dónde los objetivos principales son reducir el dolor, reducir la inflamación y mejorar la función.

El tratamiento inicial de la fascitis plantar es conservador y alrededor del 90% de los pacientes responden positivamente en poco tiempo. Por este motivo, se considera como primera opción, por delante del tratamiento quirúrgico o las infiltraciones.

Algunos de los objetivos y técnicas que se pueden realizar en el tratamiento fisioterapéutico de la fascitis plantar son:

– Ejercicios de activación y neurocontrol motor de la musculatura intrínseca del pie.

– Ejercicios de fuerza de extremidad inferior.

– Relajar la musculatura involucrada en la fascia plantar, mediante terapia manual y punción seca.

– Corregir  las posibles alteraciones en la extremidad y pelvis que estén provocando una mala biomecánica.

– Tratamiento con tecarterapia con el objetivo de disminuir el dolor en fases agudas o ayudar a la regeneración en fases más crónicas de la lesión.

– Tratamiento con ondas de choque en aquellas de larga evolución, o conocidas como crónicas.

– Recomendar una pauta de ejercicios y estiramientos domiciliarios.

– Valorar la posibilidad de realizar un estudio biomecánico por parte de un podólogo y el uso de plantillas hechas a medida si es necesario.

¿Qué puedes hacer por tu cuenta?

Si nos fijamos en los estudios realizados del tratamiento para esta patología, la realización de ejercicios de fuerza, neurocontrol motor y estiramientos de la extremidad, con la intención de “reprogramar” la pisada, es la mejor opción, siempre llevado a cabo bajo la supervisión de un fisioterapeuta.

Os dejamos algunos ejercicios básicos para el tratamiento de esta lesión:

Pauta de ejercicios a realizar

Los ejercicios que se exponen en la siguiente pauta pueden llevarse a cabo realizando 2 repeticiones de 30 segundos cada uno y repetirlos dos veces al día, exceptuando los ejercicios 5, 6 y 7, que pueden realizarse durante 2-5 minutos al tratarse de masajes o  ejercicios de refuerzo.

1. Estiramiento de gemelos y soleo apoyando manos en la pared

Apoyando nuestras manos en la pared y colocando los pies uno delante de otro separados a cierta distancia, desplazamos el peso del cuerpo hacia delante sin levantar los talones del suelo.

El estiramiento lo notaremos en la pierna trasera.

Mantenemos la rodilla extendida para estirar los gemelos, o flexionamos la rodilla para estirar el soleo.

Estiramiento soleo

 

Estiramiento gemelos

2. Estiramiento gemelos y soleo apoyando el pie en la pared

Apoyando nuestras manos y el pie de delante en la pared, con el talón tocando el suelo, desplazamos el peso del cuerpo hacia este pie.

Con la rodilla extendida notaremos estiramiento en la región del gemelo, y si la flexionamos, notaremos tensión en la región del sóleo.

 

Estiramiento Gemelos

 

Estiramiento Soleo

3. Estiramiento gemelos con toalla

Sentados, cogemos una toalla y apoyamos nuestro pie en ella. Cogemos los extremos con las dos manos y traccionamos de ella manteniendo la rodilla en extensión, levantando ligeramente la pierna del suelo.

Estiramiento Gemelos con toalla

4. Estiramiento soleo con las manos

Sentados en el suelo, flexionamos la rodilla de la pierna a estirar y cogemos con las dos manos la región de los dedos del pie.

Al mismo tiempo, cargamos nuestro peso sobre la rodilla flexionada, manteniendo el talón en el suelo, y tiramos hacia nosotros.

Estiramiento Soleo y fascia plantar

5. Automasaje de la fascia plantar

Sentados y apoyando el pie descalzo sobre el cual queremos realizar el masaje sobre la rodilla contraria.

En esta posición, con los pulgares realizamos un masaje a lo largo de la fascia realizando una presión sobre la región.

Automasaje Plantar

6. Automasaje de la fascia plantar con pelota

Con el pie descalzo sobre un objeto circular (una pelota de tenis, una botella de agua pequeña, un Rollerfoam, etc.) realizamos una presión sobre él al mismo tiempo que movemos el objeto siguiendo nuestra planta del pie.

Automasaje con pelota o foam roll

7. Refuerzo de la musculatura de la planta del pie

Con el pie descalzo sobre una toalla o trozo de tela, realizamos el gesto de coger la toalla con los dedos del pie e intentamos levantarla.

Refuerzo de la musculatura intrínseca del pie

Esta pauta de ejercicios es orientativa y no debería ser realizada sin antes tener el diagnóstico completo por parte de un fisioterapeuta.

Para cualquier duda acerca del tratamiento de esta patología podéis contactarnos al correo info@intecma.cat.

Intecma Fisioterapia.

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1 Comment

  1. Muchas gracias por la explicación. Probaré los ejercicios.
    Lo que a mi no me dura unos minutos el dolor, sino que llevo unos 4 meses con este dolor de forma contínua. Parece que hay días que desaparece o se hace notar poco, pero vuelve. Supongo q será por mi sobrepeso. …..estoy en ello también!
    A ver qué tal va después de hacer los ejercicios durante unas semanas. Ya os contaré.
    Saludos.
    Nuri

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